¿QUE
ES LA DISLALIA?
La dislalia es
una de las alteraciones del lenguaje más comunes entre los niños
durante el periodo preescolar y primaria. Se trata de un trastorno de la
articulación de los diferentes fonemas o grupos de fonemas.
En la dislalia, los órganos que intervienen en el
habla, también llamados órganos fonoarticulatorios (labios, mandíbula, velo del
paladar, lengua, etc.) se colocan de una manera incorrecta dando lugar a una
pronunciación inadecuada de determinados sonidos o fonemas.
La dislalia se caracteriza por la presencia de
errores en la articulación de los sonidos del habla en personas que no muestran
una patología relacionada con el sistema nervioso central.
En algunas ocasiones, este defecto de pronunciación
derivado de una mala articulación puede llegar a automatizarse y se normaliza,
esto se evidencia en lenguaje escrito. La dislalia puede afectar a cualquier
consonante o vocal. Sin embargo, la alteración de la pronunciación se presenta
más frecuentemente en algunos sonidos como por ejemplo, la /r/, ya que su
articulación requiere una mayor agilidad y precisión en sus movimientos.
También suele ocurrir en la /k/, debido a que el
punto de articulación no es visible y por ello es más difícil la imitación, así
como en la /s/, donde se produce una deformación en la posición articulatoria
de la lengua.
SÍNTOMAS
Los
síntomas de la dislalia varían en función del grado de afectación. La
dificultad de la articulación puede ir desde un fonema en concreto hasta muchos
fonemas haciendo de esta manera el lenguaje ininteligible.
La
sintomatología consiste en la comisión de errores. Los errores que se cometen
de forma más frecuente en la dislalia son:
Sustitución
El error
de sustitución consiste en reemplazar un sonido por otro.
Por
ejemplo, el individuo se ve incapaz de pronunciar el sonido /r/ por lo que lo
reemplaza por otro fonema que le sea más sencillo, como por ejemplo el sonido /l/,
es decir “latón” en lugar de “ratón”.
Algunas
veces, el niño comete este error de sustitución debido al déficit de
discriminación auditiva, es decir, el niño percibe de manera inadecuada una
palabra y emite este sonido tal y como lo percibe.
Por ejemplo,
el niño percibe “furboneta” en vez de “furgoneta”. La sustitución puede darse
al inicio, en el medio o al final de la palabra.
Distorsión
El error
de distorsión consiste en cuando le damos una forma incorrecta o deformada
intentando aproximarla más o menos a la articulación adecuada.
Son
debidas principalmente a una colocación inadecuada de los órganos de
articulación. Por ejemplo, el niño dice “perdo” en vez de “perro”.
Omisión
El
individuo omite el fonema que no sabe pronunciar, pero no lo sustituye.
A veces
esta omisión es de un solo fonema como por ejemplo “osquilleta” en vez de
“rosquilleta” y otras veces la omisión es de una sílaba completa “lota” en vez
de “pelota”.
En el
caso de que haya que pronunciar dos grupos consonánticos “bla”, “cri”, etc., se
omite la consonante líquida.
Adición
El error
de adición consiste en añadir un fonema a la palabra para facilitar la
pronunciación.
Por
ejemplo “tigeres” en vez de “tigres”, “cuatoro” en vez de “cuatro” o decir
“aratón” en vez de “ratón”.
El
problema de este tipo de error es que puede llegar a automatizarse y la
convierte en una palabra más.
Inversión
El error
de inversión consiste en modificar el orden de los sonidos. Por ejemplo,
dice “cacheta” en vez de “chaqueta”.
ACTIVIDAD
ÁREA
.- ARTICULACIÓN
OBJETIVO: CONSEGUIR UNA
CORRECTA ARTICULACIÓN DEL FONEMA /A/.
Actividad:
Fonema /a/.
Materiales:
Utilizaremos el espejo para mostrar las posiciones y movimientos de los órganos
de la articulación, que debe dar para el fonema a corregir, para que puedan ser
observados e imitados por el niño y también emplearemos el depresor si es
preciso.
Procedimiento: La
lengua debe permanecer plana en el suelo de la boca, con la punta detrás de los
incisivos superiores, ayudándose para ello, si es preciso del depresor,
presentando una mayor apertura de los labios que las demás vocales.
Si se
arquea la lengua o se retira hacia el fondo de la boca, respectivamente,
resulta un sonido entre /e/ y /a/ o entre /a/ y /o/.
Cuando
la /a/ está nasalizada, por descenso del velo del paladar, es preciso hacer
notar al niño, sobre su mano, la emisión de aire caliente por la boca, cuando
la /a/ es bien pronunciada. Se ayudará a conseguirlo articulando iaia o
emitiendo con fuerza, pa.




