viernes, 5 de mayo de 2017

DISLALIA

¿QUE ES LA DISLALIA?

La dislalia es una de las alteraciones del lenguaje más comunes entre los niños durante el periodo preescolar y primaria. Se trata de un trastorno de la articulación de los diferentes fonemas o grupos de fonemas.
En la dislalia, los órganos que intervienen en el habla, también llamados órganos fonoarticulatorios (labios, mandíbula, velo del paladar, lengua, etc.) se colocan de una manera incorrecta dando lugar a una pronunciación inadecuada de determinados sonidos o fonemas.
La dislalia se caracteriza por la presencia de errores en la articulación de los sonidos del habla en personas que no muestran una patología relacionada con el sistema nervioso central.
En algunas ocasiones, este defecto de pronunciación derivado de una mala articulación puede llegar a automatizarse y se normaliza, esto se evidencia en lenguaje escrito. La dislalia puede afectar a cualquier consonante o vocal. Sin embargo, la alteración de la pronunciación se presenta más frecuentemente en algunos sonidos como por ejemplo,  la /r/, ya que su articulación requiere una mayor agilidad y precisión en sus movimientos.
También suele ocurrir en la /k/, debido a que el punto de articulación no es visible y por ello es más difícil la imitación, así como en la /s/, donde se produce una deformación en la posición articulatoria de la lengua.

SÍNTOMAS
Los síntomas de la dislalia varían en función del grado de afectación. La dificultad de la articulación puede ir desde un fonema en concreto hasta muchos fonemas haciendo de esta manera el lenguaje ininteligible.
La sintomatología consiste en la comisión de errores. Los errores que se cometen de forma más frecuente en la dislalia son:
Sustitución
El error de sustitución consiste en reemplazar un sonido por otro.
Por ejemplo, el individuo se ve incapaz de pronunciar el sonido /r/ por lo que lo reemplaza por otro fonema que le sea más sencillo, como por ejemplo el sonido /l/, es decir “latón” en lugar de “ratón”.
Algunas veces, el niño comete este error de sustitución debido al déficit de discriminación auditiva, es decir, el niño percibe de manera inadecuada una palabra y emite este sonido tal y como lo percibe.
Por ejemplo, el niño percibe “furboneta” en vez de “furgoneta”. La sustitución puede darse al inicio, en el medio o al final de la palabra.
Distorsión
El error de distorsión consiste en cuando le damos una forma incorrecta o deformada intentando aproximarla más o menos a la articulación adecuada.
Son debidas principalmente a una colocación inadecuada de los órganos de articulación. Por ejemplo, el niño dice “perdo” en vez de “perro”.
Omisión
El individuo omite el fonema que no sabe pronunciar, pero no lo sustituye.
A veces esta omisión es de un solo fonema como por ejemplo “osquilleta” en vez de “rosquilleta” y otras veces la omisión es de una sílaba completa “lota” en vez de “pelota”.
En el caso de que haya que pronunciar dos grupos consonánticos “bla”, “cri”, etc., se omite la consonante líquida.
Adición
El error de adición consiste en añadir un fonema a la palabra para facilitar la pronunciación.
Por ejemplo “tigeres” en vez de “tigres”, “cuatoro” en vez de “cuatro” o decir “aratón” en vez de “ratón”.
El problema de este tipo de error es que puede llegar a automatizarse y la convierte en una palabra más.
Inversión
El error de inversión  consiste en modificar el orden de los sonidos. Por ejemplo, dice “cacheta” en vez de “chaqueta”.
ACTIVIDAD
ÁREA .- ARTICULACIÓN
OBJETIVO: CONSEGUIR UNA CORRECTA ARTICULACIÓN DEL FONEMA /A/.

Actividad: Fonema /a/.

Materiales: Utilizaremos el espejo para mostrar las posiciones y movimientos de los órganos de la articulación, que debe dar para el fonema a corregir, para que puedan ser observados e imitados por el niño y también emplearemos el depresor si es preciso.
Procedimiento: La lengua debe permanecer plana en el suelo de la boca, con la punta detrás de los incisivos superiores, ayudándose para ello, si es preciso del depresor, presentando una mayor apertura de los labios que las demás vocales.
Si se arquea la lengua o se retira hacia el fondo de la boca, respectivamente, resulta un sonido entre /e/ y /a/ o entre /a/ y /o/.
Cuando la /a/ está nasalizada, por descenso del velo del paladar, es preciso hacer notar al niño, sobre su mano, la emisión de aire caliente por la boca, cuando la /a/ es bien pronunciada. Se ayudará a conseguirlo articulando iaia o emitiendo con fuerza, pa.



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