¿QUÉ ES
LA DISPRAXIA?
La
dispraxia no es un signo de debilidad muscular o de poca inteligencia. Es una
condición cerebral que dificulta planear y coordinar movimientos físicos. Los
niños con dispraxia suelen tener problemas para mantener el equilibrio y la
postura. Podrían parecer torpes o “fuera de sincronización o sintonía” en
relación a su medio ambiente.
A la
dispraxia se le conoce con diferentes nombres: trastorno del desarrollo de la
coordinación, dificultad del aprendizaje motor, dificultad en la planificación
motora y apraxia del habla o apraxia verbal. La dispraxia puede afectar el
desarrollo de las habilidades motoras gruesas como caminar y saltar. También
puede afectar las habilidades motoras finas, como los movimientos de la mano
necesarios para escribir con claridad, y los movimientos de la boca y la lengua
necesarios para pronunciar las palabras correctamente.
La
dispraxia también puede afectar las habilidades sociales. Los niños con dispraxia podrían
comportarse de un modo inmaduro, aunque comúnmente tienen una inteligencia
promedio o superior al promedio.
La dispraxia
no se cura, pero la terapia ocupacional, la terapia física, la terapia del habla y otras herramientas y estrategias pueden
ayudar. Los niños pueden aprender a evitar sus áreas de dificultad y progresar
desarrollando sus fortalezas.
DIFERENTES CLASES DE DISPRAXIA
La dispraxia puede afectar diferentes tipos de movimientos. Los profesionales podrían dividirla en estas categorías:
La dispraxia puede afectar diferentes tipos de movimientos. Los profesionales podrían dividirla en estas categorías:
·
Dispraxia ideomotra: Dificulta completar tareas motoras de un paso como peinarse y
mover la mano para decir adiós.
·
Dispraxia ideatoria: Dificulta ejecutar una secuencia de movimientos como lavarse los
dientes y hacer la cama.
·
Dispraxia oromotora, también llamada apraxia verbal o apraxia del habla: Dificulta la
coordinación de movimientos musculares necesarios para pronunciar palabras. Los
niños con dispraxia puede que no articulen bien al hablar y sea difícil
entenderlos porque son incapaces de pronunciar.
·
Dispraxia constructiva: Dificulta entender las relaciones espaciales.
Los niños con este tipo de dispraxia pueden tener dificultad copiando formas
geométricas o usar bloques de construcción.
ACTIVIDADES
Ejercicios de control de hombro
Los niños
con dispraxia que luchan con controlar el hombro pueden beneficiarse de
ejercicios como saltos de conejo (bunny hops). Para llevar a cabo el salgo del
conejo, el niño se debe inclinar hacia delante, poner sus manos en el borde de
un pequeño taburete y saltar de un lado al otro, manteniendo las manos sobre el
taburete. Michele Lee, autor del libro "PE Activities for Junior and
Senior School Children Who Have Dyspraxia", dice que otros ejercicios de
hombros para niños con problemas de coordinación incluyen escribir palabras en
el aire, escribir en un tablero negro, remar o jugar a los bolos.
Ejercicios de control pélvico
Un niño
que tiene dificultad para caminar sobre superficies irregulares o subir y bajar
escaleras, puede beneficiarse de los ejercicios de control de la pelvis. Lee
recomienda caminar con las rodillas o hacer carreras en rodilla donde el niño
camina hacia adelante o atrás en sus rodillas. Saltar hacia adelante y atrás o
saltar por encima de objetos pequeños, también puede mejorar el control de la
pelvis de tu hijo.
Coordinación mano/ojo
Los niños
que tienen problemas con la coordinación mano/ojo se beneficiarían de
actividades como lanzar y atrapar una pelota. Haz que tu hijo practique rebotar
una pelota de un lado a otro con su mano dominante. Lanzar y atrapar una pelota
pequeña o una bolsa de frijoles, una y otra vez, entre las dos manos o
simplemente su mano dominante, también puede mejorar la coordinación mano/ojo.
Otras actividades o deportes que son beneficiosos incluyen béisbol, baloncesto,
tenis o bádminton.
Coordinación ojo/pie
Los niños
que tienen dificultades con las actividades relacionadas con la coordinación
ojo/pie pueden beneficiarse con ejercicios que implican dar patadas a un balón
a un lugar u objetivo específico. El fútbol y kickball son deportes que pueden
ayudar con eso. Además, jugar con pianos de suelo, saltar a puntos específicos
y caminar sobre líneas, ayuda con la coordinación ojo/pie.
Ejercicios de memoria
Los niños
que tienen problemas de memoria a corto plazo o de planificación, se
beneficiarán de las actividades relacionadas con carreras de obstáculos que
consistan en cinco o seis tareas. Lee recomienda que el niño complete la
carrera de obstáculos con un número creciente de tareas, a medida que el niño
mejora, o que complete la carrera haciéndola en el orden inverso.
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